"Renuncian todos" en el Sistema 9-1-1, ¡Que Bochinche!
El superintendente de la Policía José Caldero López confirmó oficialmente la información adelantada por la agencia Inter News Service (INS) sobre la "renuncia voluntaria” del director ejecutivo del Sistema 9-1-1 Juan Gabriel Vargas Morales.
No obstante, INS supo que esa solo fue una de varias renuncias en esa agencia de seguridad. El subdirector Raymond Castillo y la abogada Ana Vázquez también renunciaron a sus cargos en la agencia.
Según algunos empleados, estos dos más Vargas Morales era llamado el "triunvirato del terror”.
"Renuncian todos”, dijo una fuente a INS.
En declaraciones oficiales distribuidas esta tarde, luego que INS adelantara la renuncia y la reunión de emergencia convocada por la Junta de Gobierno, Caldero López solo informó de la renuncia del ejecutivo.
"Por este medio informo que el Sr. Juan Gabriel Morales Vargas, presentó su renuncia voluntaria al puesto de director ejecutivo de la Junta de Gobierno del Servicio 9-1-1. La Junta fue convocada esta tarde y por unanimidad le aceptó la misma. Le deseamos al señor Morales Vargas el mayor de los éxitos en todos los eventos que decida realizar en el futuro. Agradecemos su compromiso, dedicación y profesionalismo en la dirección del 9-1-1 durante los pasados dos años”.
Informó también el presidente de la Junta que la mayoría designó a Oscar Nazario Segarra como director ejecutivo a partir del 12 de noviembre. Este es director de operaciones del Centro de Recepción de Llamadas 9-1-1 desde el 2015.
A esta designación tuvo reparos el representante del interés público en la Junta, Manuel Rolón, quien propuso que se nombrara director interino al director de finanzas José Camacho, quien conoce la agencia y tiene buena reputación profesional.
Una fuente de INS en la agencia señaló que Nazario es muy cercano a Vargas Morales y no investigará supuestas irregularidades en ese organismo.
Nazario fue director de Obras Públicas del municipio de Juana Díaz.
Vargas Morales renunció en medio de referidos investigativos a la Oficina de Etica Gubernamental, la Oficina del Contralor, el Departamento de Justicia y hasta a las autoridades federales.
Una serie de reportajes exclusivos de INS muestran graves irregularidades administrativos y gerenciales en esa agencia. El ánimo de los empleados, según aseguran internamente, ha sido de decaimiento debido a que, entre otras razones, se ha dado permanencia a trabajadores que acaban de llegar o llegaron por convocatorias de solo hace unos meses, mientras que a telecomunicadores transitorios con hasta siete años de experiencia se les negó el derecho a solicitar la permanencia en la convocatoria y la permanencia.
Por otro lado, hace poco el 9-1-1 firmó un contrato de sobre $800,000 para obtener una app, que inclusive una auditoría interna de la agencia tildó de contraproducente para los sistemas de emergencia que ya maneja.
Ese contrato alegadamente venía bendecido por La Fortaleza, en cuyas páginas promocionales figura el contratista.
La auditoría interna de hace un año evidenció esta y otras irregularidades, sin embargo, la Junta del 9-1-1 decidió remover a la auditora y no atender los hallazgos.
Igualmente hay beneficios de transportación, prohibidos por la Ley 66, que continuó utilizando el exdirector ejecutivo, y posicionando personal, incluyendo bajo la sombra del nepotismo, se afirmó en la auditoría, entre otros hallazgos de gastos alegres, comidas y uso imprudente de los fondos en momentos de crisis fiscal generalizada.



